lunes, 24 de junio de 2013

Rafael Amor - Antisistema


*Rafael Amor nace en Buenos Aires, pero desde el 73 se afinca en el Estado Español, donde desarrolla la mayor parte de su carrera. 




Sus primeros pasos fueron en el folklore, cuyo espíritu aún se encuentra en sus obras. En los últimos tiempos, el tango está muy presente en su trabajo de autor. Hombre combativo y tierno, solidario y querido por sus compañeros, sus canciones también han sido grabadas por gente como Alberto Cortez, Mercedes Sosa o Los Sabandeños
 
 *Texto extraído del libro RETRATOS DE CANTANTES.

ANTISISTEMA (Extraído de la página oficial de Rafael Amor: www.rafaelamor.com


Nunca falta el que me pregunta: ¿cómo se sobrevive siendo un ANTISISTEMA? y suelo responder: -no es que uno quiera serlo, lo que ocurre es que el sistema es antihumano y cada vez más, lo que hace que en defensa de los más elementales derechos, se enfrente con semejante fuerza colosal. A sus mentiras y a sus manipulaciones, a sus crímenes e hipocresías-. A diario, cuando en las mañanas de las televisiones, uno se desayuna con a esa pléyade de “opinadores” y “domadores de opinión”, que desde sus púlpitos mediáticos forcejean por arrimar el ascua a su sardina. En esas mesas en las que muchos presumen de sesudos analistas, donde uno puede escuchar aberraciones como las que soltó por esa boquita trapera, un embajador Español en Irak cuando se refería a los “insurgentes” – por no aplicar lo de terroristas” hablando de los patriotas Iraquíes – decía este buen señor que : “era un pueblo muy soberbio, que siempre lo había sido ante las invasiones”, asombrado el imperialista, de la no sumisión del pueblo invadido, invadido pero “humanitariamente”,como dijera un militar español en la época en que era una fiesta para el gobierno ir a la guerra, y que ante el 91% de la oposición del pueblo, multitudinarias manifestaciones que ganaron las calles de todo el estado, siguió en su postura de aliado sin rubores del monstruo -y ese si que terrorista – Bush – que luego pagamos con dolor y muerte-, que las armas que se iban a usar, eran: “-armas que matan, pero poco-”. En la mente de muchos de estos espantajos seguramente les ronda la reflexión: – de que se quejan, si todo es por su bien-. 

Bien, en esas mesas he oído también hablar de los “antisistema” y siempre tengo la pregunta a flor de labios: -¿en que sistema cree usted que está viviendo? y estoy seguro que al unísono me habrán de responder : -en el democrático, en estado de derecho- , lo cual es realmente una gran equivocación. Los griegos tenían democracia también, pero no votaban las mujeres ni los esclavos, como hoy en día vota el dinero y no la gente aunque lo parezca y si no, por que ese empeño en crear grandes monopolios de la información, paquetes mediáticos que imponen criterios y encarrilan las opiniones, estableciendo lo “políticamente correcto”. No, la democracia no es el sistema, el sistema es el CAPITALISTA, a no confundirse, además, en una fase imperialista que ya no respeta nada. Ellos, como han hecho con los refrescos y que muchos por pedir uno piden axiomáticamente una Coca Cola, instalan la idea que capitalismo es democracia y sin embargo hoy, cualquier hijo de vecino no puede competir con telefónica por ejemplo o con Repsol, por mucho que ahorre y que blasone el derecho “democrático” de la libre empresa, la que todo el mundo sabe, es algo utópico. Si el sistema es el capitalista y el capitalismo no respeta vidas humanas, ni la naturaleza, en aras de acumular, explotar y someter, si a diario mueren millones de niños abandonados, si en los países bombardeados “humanitariamente”, hoy se sufren las consecuencias del uranio empobrecido, si se están muriendo los mares y las selvas por que ocurren cosas como lo del Prestige o en las grandes ciudades encierran en lóbregos lugares como Cromagnon en Buenos Aires, donde solo cabían dos mil personas, a seis mil, sin responder a la más mínima seguridad, amparados en el respaldo de la corrupción institucional que el sistema impone a sus funcionarios -el que no es corrupto tiene poco futuro – por aquello de que: “las reglas del juego son así”, “una mano lava a la otra” y luego, ante el clamor popular de justicia, ellos se ríen, se amparan, se esconden y nadie va preso. 

Este es el sistema en el que vivimos señores – sueño que les digo en el hipotético caso de poder intervenir en esas mesas redondas, lo cual es muy poco probable- lo que ocurre es que algunos como ustedes, lo avalan, viven de él, chupan del bote, lo justifican sin vergüenza y otros, somos “antisistema”, tal como nos rotulan ustedes que se llenan la boca diciendo que son demócratas y contentos comentando los macroconciertos que organizan las depauperadas compañías discográficas que no saben que inventar para vender sus cachos de plástico, “en contra de la pobreza”, cuando en realidad, hay que luchar en contra de la riqueza en manos de unos pocos, pero, esos son los que les dan de comer a ustedes, que les aproveche el hueso y luzcan el collar.

Rafael Amor

Rafael Amor en el Festival de Cosquín (Córdoba - Argentina)
En el camino aprendí (Rafael Amor)

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