miércoles, 8 de mayo de 2013

Falleció Julio Mahárbiz, maestro de ceremonias del Festival de Cosquín

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El locutor y conductor, creador del recordado ciclo "Argentinísima", murió esta madrugada en su domicilio. Tenía 77 años.










El maestro de ceremonias por décadas del Festival de Cosquín y ex director del Instituto Nacional de Artes y Audiovisuales (Incaa), falleció esta madrugada en su domicilio a causa de un cáncer que surcó los últimos años de su vida.

"Papá murió en su casa en paz y rodeado de sus afectos", afirmó a Télam su hijo Martín, quien confirmó su deceso y añadió que recién esta tarde se sabrá el lugar donde sus restos serán velados.

El músico chamamecero Antonio Tarragó Ros comentó que "se fue uno de los mejores tipos que conocí en mi vida. Serio, agradecido, leal, comprometido con la música nacional y muy respetado por los grandes como Yupanqui, Tita Merello, Hugo del Carril y Argentino Luna, entre muchos otros".


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3 comentarios:

  1. Durante su gestión en Radio Nacional durante el menemismo, censuró a la mayoría de los artistas disidentes del neoliberalismo y fue el gestor de gran cantidad de despidos enmarcados dentro de la "ley de reforma del estado".
    Cuando en 1965 Jorge Cafrune invitó a subir a Mercedes Sosa al escenario de Cosquín su comentario fue "Che ¿Quien es esa mina con pinta de sirvienta?". No creo que sea necesario ageregar algo más para carecterizar a personaje tan nefasto, solamente que la muerte de ninguna manera puede dignificar a quien fue un indigno en vida.

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  2. Bueno che, no es para tanto. el ser humano es víctima de su tiempo.Quién puede negar la lavor de Julio Marbis en cuanto al aporte de nuestro acervo nativo. Lo bancó a Atahualpa según se dice...

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  3. La noticia del fallecimiento de éste señor solo reivindica la pérdida de un personaje emblemático para el acontecer cultural de América Latina. No nos interesa su vida personal, ya que si para recordar o evocar figuras que tuvieron relevancia en la historia cultural de nuestros pueblos tuvieramos que enjuiciarlos previamente no podríamos recordar a ninguno. No existen seres humanos sin defectos. Nuestra tarea no es ser jueces, sino difusores. El peso de Julio Mahárbiz en la historia del arte popular y folclórico del continente en el siglo XX es indiscutible, lo demás es harina de otro costal que no está dentro de nuestro ámbito sopesar. Muchas gracias por el comentario aunque pensamos que está fuera de lugar.

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