lunes, 31 de diciembre de 2012

2012, EL FIN DE UNA ERA.



No bien nuestro calendario occidental nos marcaba la cercanía del año 2012,  no fueron pocos los pronósticos agoreros de un supuesto fin del mundo basados en la interpretación de ciertas profecías Mayas. Entrados en él, durante todo su  transcurso  se multiplicaron por millones los supuestos a favor y en contra con todo tipo de elucubraciones fantásticas sobre un inminente final pronosticado.

Hemos llegado al 31 de diciembre y ningún cataclismo aconteció.  La Tierra, ciertamente,  continúa girando y el sol aún nos regala su energía vital. Sin embargo,  si bien no se cumplieron los pronósticos de hecatombes y catástrofes es innegable que el  año 2012 parece que anunció otro final no menos esperado, pero tal  vez no tan perceptible a  los ojos de los profanos. ¡El final de una era está arribando!



Cada vez son más  en todos los rincones del globo   aquellos que se dan cuenta de la delicada situación que enfrenta la raza humana, en un momento más que crucial de nuestra actual civilización. A cada segundo miles de personas en el mundo reaccionan y toman plena conciencia de que es necesario y vital generar un gran cambio en todos los niveles, pero sobre todo comprenden que el  modus vivendi  que el hombre moderno ha promulgado con este sistema  actual de civilización,  ha estado marcado por el más profundo error  y  es necesario rectificar ese camino so pena de desaparecer como civilización, y con nosotros toda la vida gestada en el planeta.  Y no nos queda mucho tiempo…   


No es posible cambio alguno si primero no hay una profunda toma de conciencia. Nadie puede hacer nada a favor de una causa si antes no comprende de qué se trata. Por eso quizás,  la tarea primordial siempre será la concientización de nuestro prójimo. Jesús decía: “Vine al mundo a anunciar la Buena Nueva”. ¿Y que otra cosa hizo aquel Nazareno  que no construyó  iglesias ni templos, no armó ejércitos, no inventó artefactos ni fundó ciudades, sino concientizar desde la palabra…? ¿Quien más que Él puso en tela de juicio y arrolló  al poder reinante de la época tan solo con la palabra? A la sazón, fue juzgado por sedicioso y  revolucionario.  



A cada momento son muchos los que toman conciencia, entonces deciden ponerse de pie, involucrarse, comprometerse y luchar.  









¡Sí señores, el fin de una era está arribando! Estamos asistiendo paulatinamente a  la más grande manifestación de entrega a favor de la vida en todas sus formas,  comprendiendo  que la única manera de preservar esa  vida y encontrar el camino de la felicidad y el bien  común es respetar y alinearnos con  las leyes de la Naturaleza. Lo contrario,  seguir haciendo oídos sordos y atentando inconscientemente  contra ella,  es y ha sido la causa de todos nuestros males;  y será la causa que sin duda nos llevará a que verdaderamente se cumplan en breve  las profecías de un eminente  fin del mundo. Hemos venido violentando La  Natura desde hace mucho tiempo y  si bien en algunos casos podremos acusar a nuestra ignorancia, es más que nada desde nuestro  orgullo,  nuestra soberbia,  nuestro individualismo, nuestro  egoísmo y nuestra desenfrenada  ambición  que hemos cometido este ultraje inexcusable contra quien nos hace posible la sagrada existencia: LA PACHA MAMA, La Madre Tierra.


Ahora bien, si no pegamos un vuelco de timón más que sustancial aun con el temor que nuestra nave pueda zozobrar en el intento, nuestro final está más que anunciado mas allá de cualquier profecía o clarividencia. Comparándonos con el famoso TITANIC,   vamos hacia el Iceberg. Como el marinero que  avizoró entre la niebla el gran tempano, nuestros escudriñadores en la niebla hoy nos gritan desde todos los puntos cardinales: ¡Iceberg a la visa! “Capitán,  gira EL TIMÓN, con tal fuerza que aunque volquemos el barco no choquemos contra el hielo”. Porque entra las dos opciones siempre habrá más posibilidades en la primera. Está más que claro, o tomamos una pronta y acometida  determinación,  dejando atrás los temores de zozobrar en el intento,  o chocamos contra el tempano.


Todo acaba en un momento pero también todo comienza en un momento. Un  día despertamos y ya no somos los mismos. Algo ha cambiado en nosotros y nos damos cuenta de la transformación. Para bien o para mal debemos tomar una decisión. Puede ser ésta acertada o desacertada, no lo sabremos hasta más adelante, pero lo que no podemos hacer es permanecer inermes. Porque la inercia, la falta de compromiso, la inacción y la apatía, nos llevan hacia el Iceberg. Nos paralizan. Nos derrotan antes de ser derrotados  y escriben para todos un final que aún  no está escrito mientras  tengamos la posibilidad de volcar el TIMON con todas nuestras fuerzas.


Al final, citamos a Don Carlos Molina, payador y poeta oriental que en su poema “Juventud”  enarbola la bandera de la lucha contra todas las “fuerzas que limitan la grandeza humana”


















JUVENTUD (Fragmento)
*Carlos Molina.


“… Jóvenes son los bravos luchadores
que han dejado girones en la zarzas,
cruzando selvas y profundos mares
y sangrando sus pies en las montañas.

No son jóvenes no, los que claudican,
no son jóvenes no,  los que se arrastran,
Juventud es revelarse contra todo
lo que limita la grandeza humana.

Dejemos los eunucos, los cobardes,
lo mismo que una barca abandonada,
hundida en sus escoyos de ignominia
sin puerto y  sin destino en la borrasca.

Y volemos nomás como los Cóndores
hacia el paisaje azul de la montaña,
ebrios de luz, de vida y de idealismo,
¡Un paso más y el Triunfo nos aguarda!”






La Asociación Civil “Tierra y Arte” desea para toda la HUMANIDAD un 2013 renovado de Fe y Esperanza desde la inclaudicable misión que a todos nos compete de preservar la vida, limpiar cuidar el planeta y  respetar la naturaleza, desde la proyección y promoción   de una Cultura de la Tierra  y la defensa y valorización de La Diversidad Cultural  como principios inalienables promulgados en nuestro más sublime ideal.

1 comentario:

  1. FELICIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO PLENO DE TRABAJO POR LA CAUSA!! DALUD!!

    ResponderEliminar